Noche

Esa incesante mirada que acoge los alrededores para darles un sentido nocturnal paciente y silencioso que agita al perseguido mientras corre por la obscuridad benévola que deja entre ver el sudor cayendo por su rostro disperso, que advierte al acompañante, que sufre mientras termina eso que no quiso empezar, el incendiado de curiosidad por sentir sobre su cuerpo esa brisa serena que cae mientras todos duermen ya.
Esa sombra de luz que se proyecta a través de cualquier movimiento, mirada, sueño, respiración o miedo, nos recuerda que la tierra y el tiempo sigue girando, cumpliendo otro ciclo interminable de nuestras vidas y de otras vidas en cualquier otro lugar, empezando así la noche más quieta, la más juguetona y tierna o la más tenebrosa, cada uno acompañándola en su más profundo sueño o en su más vívida tierra. Ahí junto a nosotros es siempre nuestra acompañante. Descubierto el techo sobre tus ojos eduardo.

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